TAMBOREO
Alfredo Cartellone proviene de una tradicional familia de la Zona Este, cuarta generación de productores, sus viñedos en el departamento de Gral. José de San Martin, Distrito Montecaseros, datan de 1906 y hoy se propone cambiar la historia, hacer punta con microvinificaciones de uvas criollas y tradicionales. Es así que se embarcó en la aventura de producir pequeñas partidas de vinos jóvenes y Reserva: Tamboreo y Famiglia Cartellone.
Reivindicando el uso de uvas tradicionales (Criolla grande, Torrontes riojano, Cereza, Moscatel rosado, Moscatel de Alejandria, Criolla chica entre otras) para la elaboración de vinos a granel y envasados.
Podríamos decir que estos vinos hacen honor al nombre ya que están llenos de sutilezas, matices, tonalidades, contrastes, así, como la música.
“La idea es reivindicar esas viejas variedades que siempre fueron destinadas a vinos base o a granel, sin ningún tipo de aplicación de tecnología”..
“Hace un par de años dijimos, por qué no aplicar esa tecnología que se usa en las variedades de alta gama, a uvas criollas y así poder darle un valor agregado a una finca al proyecto.
Innovación, una de las premisas de Tamboreo.
“La idea fue buscar una alternativa para generar nuestros propios vinos con una base fuerte en uvas criollas y también contamos con varietales como es el caso del Malbec, Ancellotta, Syrah, Bonarda. Justamente estamos en San Martín que es considerada la capital del Bonarda”
Línea Joven: Tamboreo
Por ahora Tamboreo son tres vinos y 2 Pet Nat que se caracterizan por la sutileza, la frescura y la elegancia. Vinos absolutamente correctos y honestos por sobre todas las cosas, que reivindican su origen con el lema en la etiqueta “viñedo tradicional mendocino” y remarcan su terroir con orgullo: San Martín, Mendoza.
El primero de ellos es un Torrontés Riojano, de baja graduación alcohólica, un vino fresco y muy amable, ideal para aquellos que quieren redescubrir esta cepa que supo dar la primera medalla internacional a la Argentina. Lejos de esos Torrontés un tanto invasivos, este es un vino muy bien equilbrado y fresco, que se adapata a múltiples situaciones de consumo. Ideal para la picada o unas empanadas en la previa del asado; pero también para acompañar ensaladas o un pescado.
Las uvas criollas adquieren tratamiento de Alta Gama a la hora de elaborar este corte.
El rosado es un Blend de Uvas Criollas, 80% Criolla Grande y 20 % de Moscatel Rosado. La resultante es un vino muy fresco y frutado. También versátil, muy propicio para la pileta, la picada y que seguramente más de uno lo va a reemplazar por la cerveza.
El Malbec continúa en la misma línea de vinos expresivos y donde se destaca la fruta. Fresco y jugoso a la vez, sin paso por madera, se presenta ideal para acompañar cualquier comida. Un vino que invita a beber sin demasiadas explicaciones más que el disfrute.
Éste vino de criollas grande y moscatel rosado destaca por su color dorado y brillante, de aromas que nos recuerdan a cítricos, flores, durazno blanco y pera. En boca se percibe ligero, elegante y con una acidez refrescante. Se recomienda beberlo a 8°-10°C.
Línea Tamboreo PetNat Rose de Criollas y Torrontés riojano Pétillant Naturel, más conocidos como Pet Nat, es la traducción de “naturalmente espumoso”: un método de elaboración que nació por accidente en Francia en el Siglo XVI y que es muy valorado en el mundo. Esta técnica consiste en embotellar el vino durante su fermentación alcohólica la cual termina dentro de la botella hasta que las levaduras consumen el azúcar presente en el vino. De este modo, el gas carbónico que se produce es retenido y convertido naturalmente en burbujas
Blend de Criollas 2021.
Realizado con un método nacido en Francia que tiene 1 sola fermentación, la cual termina en la botella. Al tener este azúcar retenido no permite que el gas carbónico escape, y ese azúcar es natural, propio del mosto.
Durante la Fermentación, se genera un sedimiento, las llamadas «lías». Éstas son básicamente levaduras que quedan en la botella y que, al final, verás como una borra muy fina que genera esta cremosidad tan buscada y característica de este tipo de vino.
Se recomienda beberlo a 6° – 7°C.
Torrontés Riojano 2021.
Realizado con un método nacido en Francia que tiene 1 sola fermentación, la cual termina en la botella. Al tener este azúcar retenido no permite que el gas carbónico escape, y ese azúcar es natural, propio del mosto.
Durante la Fermentación, se genera un sedimiento, las llamadas «lías». Éstas son básicamente levaduras que quedan en la botella y que, al final, verás como una borra muy fina que genera esta cremosidad tan buscada y característica de este tipo de vino.
Se recomienda beberlo a 6° – 7°C.